EL PODER DEL CINE CONTRA EL RACISMO
- Victoria Navarro seller
- 29 jun 2021
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 jul 2021
¿Qué es ser racista? ¿Nacemos racistas o nos convertimos en ello? ¿Puede el cine servir como recurso educativo en contra del racismo?

Razón y sentimientos caminan pocas veces en la misma dirección. En ocasiones parecen confrontarse pero en otras se tienden la mano. Uno de los espacios privilegiados de encuentro entre inteligencia y emociones es el Cine. Cuántas veces no hemos visto una buena película que se convierte en tema de conversación entre amigas y amigos durante horas. Más allá del “me gustó o no me gustó” hablamos de lo que sentimos y pensamos al verla: compartimos lo que la cinta significa para nosotros. No lo notamos, pero ya no somos exactamente las mismas personas que entraron al cine. En esas horas hemos cambiado un poco.
Si nuestra transformación individual la multiplicamos por todos los espectadores que han visto una película, constatamos que el cine es una poderosa e indiscutible herramienta de cambio cultural: puede confrontar nuestros prejuicios o subrayar nuestras libertades y derechos con sus historias, personajes y acciones. Este intercambio entre individuo, cine y sociedad es uno de los más importantes en la diversidad cultural del mundo porque, como todas las artes, el cine no es un espejo inerte que únicamente reproduce sino que expone, plantea y propone la visión de directoras, directores e industrias de distintos países.
En la historia del cine es notorio el paso de un cine con graves prejuicios contra la comunidad negra a películas de argumentos abiertamente antidiscriminatoria y en pro de sus derechos.
Tomando en cuenta el poder del cine como recurso educativo en las sociedades, hacemos un repaso a una de las mejores películas de nuestros tiempos, "Criadas y Señoras".
La novela narra la relación de las criadas afroamericanas con sus correspondientes familias blancas durante los años 60. A pesar de que las leyes de segregación racial durante los años 60 y 70 cambiaron considerablemente, en realidad no se vieron cambios sustanciales en la vida de las criadas. Emma Stone representa el papel de Skeeter Phelan, una joven estadounidense blanca de veintidós años que acaba de terminar sus estudios universitarios y regresa a casa. Entonces se da cuenta que no encaja demasiado con las costumbres y el modo de vida de su ciudad natal, Jackson (Misisipi).
Skeeter empatiza con los personajes de las criadas afroamericanas principales: Aibileen Clark (representada por Viola Davis) y Minny Jackson (representada por Octavia Spencer). Ambas trabajan como criadas de familias blancas adineradas y son constantes víctimas de violencia e injusticias raciales.
En la época en la que está ambientada la historia, las criadas se encargaban de criar a los niños blancos, de realizar todas las tareas del hogar y, en definitiva, de servir a sus amos. Skeeter no está de acuerdo con esta situación y con las malas condiciones de vida que sufren los afroamericanos en los estados del sur del país. Por ello, decide hablar con Aibileen y Minny para escribir una novela con la que hacer llegar a todo el mundo sus experiencias e historias.
Esto genera un gran revuelo y muchas mujeres negras deciden compartir también sus vivencias al servicio de las grandes familias sureñas. A pesar de que Skeeter se arriesga a perder sus antiguas amistades si se descubre que es ella la autora de tan escandalosa novela, no duda en seguir adelante y publicarla.
En la época en la que está ambientada la historia, las criadas se encargaban de criar a los niños blancos, de realizar todas las tareas del hogar y, en definitiva, de servir a sus amos. Skeeter, una criada, no está de acuerdo con esta situación y con las malas condiciones de vida que sufren los afroamericanos en los estados del sur del país.
¿Por qué es una película de referencia?
Kathryn Stockett escribió la novela con el principal objetivo de denunciar la realidad tan dura a la que los afroamericanos tenían que enfrentarse cada día. Una de las cuestiones raciales que aparece en la película es el de los cuartos de baño. En aquella época, se pensaba que se debían separar los baños de la gente blanca de los de la gente negra, puesto que se creía que los negros transmitían enfermedades y se temían los peligros del contagio.
A lo largo de la película "Criadas y Señoras" se alude varias veces a las leyes raciales que por aquel entonces estaban vigentes.
Los libros no podían intercambiarse entre escuelas de blancos y negros, ninguna persona podía exigir a ninguna enfermera o médico blanco atender en ninguna habitación en la que hubiesen personas negras, ningún peluquero de color podía atender a mujeres o niñas blancas y cualquier persona que imprimiera, publicase o divulgase cualquier clase de material escrito en el que se fomentara la aceptación pública o la igualdad social entre blancos y negros podía ser encarcelado.
La autora era consciente de que su propósito de entrevistar a criadas negras y denunciar las condiciones de vida en las que vivían mediante el libro que estaba escribiendo y darles voz infringía la legalidad y podía ser gravemente sancionada. No obstante, es gracias a personas como ella, que comenzaron la lucha contra la segregación racial, incumpliendo las normas y leyes, las que mostraron una realidad abrumadora y propiciaron el nacimiento de un cambio significativo en las sociedades.
Es de esta forma que podemos afirmar que el cine puede también inspirar, aportar valores y provocar esa transferencia de personalidad en una dirección enriquecedora y positiva.
¿Y tú, la has visto?
¿Qué te pareció?
Fuentes:
Cine contra el racismo (2019). Educa tolerancia. Recuperado de: http://www.educatolerancia.com/cine-contra-el-racismo-2/
La influencia del cine en jóvenes y adolescentes. Cinemanet. Recuperado de: https://www.cinemanet.info/2008/11/la-influencia-del-cine-en-jovenes-y-adolescentes-completo/







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